English versionSeahorses
Version françaiseHippocampes
Versión EspagñolaCaballitos de mar
Deutsche versionSeepferdchen
Verzione ItalianoCavallucci Marini
Nederlandse verzieZeepaardjes
Versão portuguesaCavalos marinhos

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Caballitos De Mar

En este sumario encontrará casi todo lo que se debe saber para e correcto mantenimiento del caballitos de mar en acuario y para los veteranos, sobre la cría del caballitos de mar recién nacido.

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El acuario

© foto 07 Caballitos de mar © foto 08 Caballitos de mar © foto 09 Caballito de mar © foto 26 Caballito de mar © foto 44 Caballito de mar © foto 27 Caballitos de mar


Las numerosas obras que tratan la instalación de un acuario marino son asimismo válidas para el mantenimiento de una pecera destinada a los caballos marinos. Por lo tanto, es inútil retomar con detalle este punto.

Sin embargo, cabe destacar que una pecera de un contenido de 100 litros es, en principio, un mínimo para poseer de 2 a 4 caballitos de mar, pero exige un mantenimiento minucioso. Los hipocampos que miden 20 cm o más requieren un acuario de 200 litros mínimos. El ideal sería una pecera de 300 litros para una quincena de caballitos de mar. Evite las capacidades mayores para asegurar una intimidad en los hipocampos, ya que no necesitan grandes espacios en cautividad, y de esta manera les facilitará la búsqueda de alimento. Mientras mayor sea el volumen, más fácil será su mantenimiento. El acuario será alto y largo (el ancho no importa). Por otro lado, es imprescindible que sus inquilinos, situados entre las especies marinas más frágiles, se sientan perfectamente a gusto y disfruten por lo tanto de una instalación adecuada. Por este motivo, se recomiendan grandes matas de caulerpas y otras plantas. Les encanta agarrarse y camuflarse entre ellas. Los organismos presentes parecen asimismo ser de un gran interés a título de alimento viviente. Es necesario sobre todo evitar toda planta urticante o que puede capturar y herir a los caballitos de mar. El dia las plantas producen oxígeno (O2) y absorben el gas carbónico (CO2), pero la noche absorben oxígeno como los animales el PH baja. El decorado deberá igualmente comprender varios elementos bastante finos que les permite agarrarse por la cola, por ejemplo: árbol de coral muerto, gorgonias, piedra con cavidades poco gruesas, "Aquaroche" (piedra fabricada artificialmente), incluso son apreciadas las plantas con ramas finas de plástico (sobre todo por los pequeños). Evite los objetos puntiagudos o cualquier otro cuya forma pudiera ser cortante. El hipocampo pasa una parte de su vida suspendido o fijado a todo lo que puede! Deberán facilitarse pequeños refugios eventualmente. En cuanto a las piedras vivas, pueden ser de gran utilidad, pero no suponen una necesidad imperativa, e incluso pueden llegar a resultar a menudo peligrosas. La cuarentena es de rigor, por supuesto. El caballito de mar adora husmear en busca de alimento, ya que su apetito es insaciable. Su curiosidad está asimismo muy estimulada. Sin embargo, tal y como ciertos autores precisan, nunca sabemos qué organismos que se hayan hospedado en esas piedras estamos llevando a nuestros acuarios, pudiendo resultar algunos de ellos incómodos, incluso hasta mortales (cangrejos, sanguijuelas, gusano de fuego, hydroids, aiptaisias etc...). Atención, el cangrejo y otros crustáceos son el más grande enemigo de los hipocampos. En el mar es también un manco: l'Eudyptula minor y el pescado: Antennarius striatus por ejemplo. Se impone por lo tanto una vigilancia tanto de día como de noche cuando se trata del hábitat del hipocampo, y a la vista de su comportamiento singular. Los elementos metales quedan descartados. Codicie plástico y cualquier objeto natural proveniente del mar. Su imaginación hará el resto. No cuelgue un acuario de caballitos de mar a un acuario de arrecife con facilidad. Un acuario de caballitos de mar debe quedar un lugar cerrado.

En lo que a la filtración del agua se refiere, no dude en hacer lo imposible por asegurar una calidad de agua irreprochable para los hipocampos, muy sensibles a cualquier alteración de su entorno. No provoque tampoco una fuerte circulación del agua mediante bombas sobredimensionadas en caudal. Los corrientes demasiado violentas apenas se aprecian. Un caudal de alrededor de 600 a 800 l/hora por un volumen de 100 litros (es decir, circulación de alrededor de 6 a 8 veces el contenido del agua, con las bombas camufladas), es en principio suficiente. Una bomba que se esfuerza por proporcionar (por ejemplo, unida a lo largo del tubo) deja de alcanzar la capacidad indicada por el fabricante. Dirija el chorro de las bombas, filtros, etc... de manera que en su pecera se conserve la máxima calma posible. Si el hipocampo quiere corriente, irá a buscarla él mismo cuando lo desee. Introduzca sin embargo una buena cantidad de elementos filtrantes, como por ejemplo pre filtros, carbón (si se cambia muy a menudo, 1 vez por semana), uno o varios filtros biológicos (en funciónde de su cantidad de su espesor y de su tamaño): Nunca le hará daño una gran capacidad de filtración, al contrario. Existe varios sistemas de filtración (por ejemplo filtra decantación interna o externa, filtro interno bajo arena, filtro externo a arena, filtro externo seco/húmedo...). El DSB (Deep Sand Bed = arena viva) asociado con piedras vivas es el método de filtración de moda. Al igual que sucede con las piedras vivas, no se sabe cuáles van a ser los organismos que se van a introducir en el arena. No lo aconsejo ! El método Jaubert debe también excluirse.

Un espumador podrá serle útil, aunque poco necesario en caso de mantenimiento regular y frecuente, pero de gran ayuda tras tratamientos médicos. Sea como sea, utilícelo puntualmente y no de manera permanente, ya que esto podría provocar un 'caldo de cultivo' en caso de enfermedad declarada. Por el contrario, se recomienda un esterilizador UV para todas las peceras marinas para prevenir enfermedades. Para un acuario de 100 litros, la luz debe ser por lo menos 36 vatios, significando dos neones de 18 vatios e incluir una calefacción de 100 vatios. Luz 8 horas a 10 horas durante el día, es necesario respetar el ciclo del sol ya que algunos rituales como el nacimiento pasan pronto la mañana.

Espere 2 - 3 meses para que el acuario está bien preparado y que la flora bacteriana se ha estabilizado.

Piedra viva
© foto  38 Piedra viva
Acuario/Caulerpas
© foto 63 Acuario/Caulerpas
Acuario
© foto 73 Acuario/Caulerpas
Gorgonias
© foto 34 Gorgonias

La aireación

Los consejos llegan a la controversia en cuanto al empleo de difusores de aire, realmente imperativos cuando el oxígeno presente es insuficiente en un acuario marino (muerte asegurada), sobre todo en caso de aumento de la temperatura (en verano, por ejemplo). A veces dañino, ya que es cierto que los caballos marinos pueden tragar el aire que se produce de este modo, bien por diversión, bien situándose debajo para desparasitarse (en caso de enfermedad), lo que podría provocar la muerte por demasiada absorción. Yo he tenido muy pocos caballitos que han tenido la mala idea de ingerir una cantidad de aire demasiado grande para desparasitarse, lo que provocó burbujas gaseosas en la cola (es decir, una embolia moral en un estado muy avanzado). En principio esto ocurre únicamente cuando algo no va bien, por lo que cabe investigar la causa principal. Ya se trate de adultos o de alevines, inteligentes por naturaleza, en principio poseen el reflejo de despejar su cabeza del chorro de aire, ya que les gusta frecuentarlos sin abuso. Los difusores son además un excelente medio de detectar una enfermedad eventual presente en el acuario. Por el contrario, nunca hay que colocarlos bajo la grava, ya que ciertos caballitos podrían confundir las burbujas grandes liberadas con el alimento.

Asimismo hay que asegurarse de que las pequeñas burbujas formen una columna recta, que suba a la superficie y que no se difundan en el acuario (dando al agua un aspecto de nube). La mejor solución es colocarlas por encima del suelo en vertical, para únicamente burbujas muy pequeñas puedan escapar, y que se alejen al máximo de la corriente provocada por los filtros y bombas. Cabe revelar que este sistema de oxigenación no es el mejor, ya que pulsa el aire ambiente en el acuario, es decir únicamente alrededor del 21 % de oxígeno (O2) contra el 79 % de nitrógeno (NH2). Por lo tanto hay que emplear bombas de gran caudal.

Sin embargo, existen otros medios de oxigenación con mayores rendimientos. Personalmente no he tenido ningún problema con los sistemas elementales. Una buena aireacion favorece la transformación de los elementos tóxicos (NH3-->NH4-->NO2-->NO3). Se apoyarán los otros parámetros del agua dureza, PH, etc.

Algunos tipos de filtros, como los sistemas secos/húmedos o semihúmedos, contribuyen la oxigenación del acuario. Las plantas favorecen también la oxigenación durante el día.

bajo el 
chorro de aire

© foto 10 bajo el chorro de aire

Sous le jet d'air

© foto 11 bajo el chorro de aire

Aire

© 65 bajo el chorro de aire

Parámetros del agua, la limpieza

Para las especies que vivan en aguas tropicales, la tasa de salinidad cercana al 1021 es ideal (30-33 g/l). Los límites que no se deben sobrepasar son de 1023 por arriba y de 1020 por abajo (en caso de enfermedad declarada): La densidad deberá ser controlada de vez en cuando. Como en el caso de todos los parámetros, no deberá tener lugar ninguna variación brusca, lo cual podría desorganizar el sistema inmunitario de sus huéspedes y ocasionarles una enfermedad. Añada progresivamente agua dulce (a la misma temperatura) en caso de presencia muy elevada de sal de mar, o al contrario, en caso de muy escasa concentración. La temperatura más apreciada por los hipocampos se sitúa alrededor de los 26 grados, el mínimo preconizado es de 24, y el máximo soportado es de 30 (caso frecuente en verano). Las variaciones brutales deberán asimismo evitase.

Para las especies que vivan en aguas subtropicales, en principio, deberán mantenerse una tasa de salinidad de alrededor de 1021-1025 y una temperatura de 22 grados, máximo soportado 25 grados.

Para las especies que vivan en aguas templadas, en principio, deberán mantenerse una tasa de salinidad de alrededor de 1027 y una temperatura de 19 grados, máximo soportado 22 grados.

Cualquier contaminación del acuario o modificación de parámetros (PH, alcalinidad (8,2-8,4) - THCA o KH (8,0) - etc. deberán prevenirse o deberán, en su caso, erradicarse. Los índices máximos de amoniaco (NH3), amonio (NH4), de nitritos (NO2) de nitratos (NO3) y de fosfatos (PO4) descritos como soportados como media por los peces, no lo son a la fuerza por los hipocampos. Lo mejor es mantener un agua de calidad (0 mg/litro - amoniaco (NH3), amonio (NH4), nitritos (NO2), fosfatos (PO4) < à 0,5 mg/litro), mediante aportes nuevos frecuentes y regulares. (Puedes mantener un nivel débil de los nitratos (NO3), el menos elemento peligroso, para preservar las plantas que alimentan en él si no se decaerían).

Para un acuario normalmente poblado, un cambio de agua semanal del 10% es razonable (salvo en caso de buena autogestión de grandes acuarios; donde una renovación cada 15 días, e incluso mensual, es con certeza suficiente).

En caso de necesidad, no dude en recurrir a tantas renovaciones espaciadas de 2 a 4 días como mínimo. Los hipocampos los soportan muy bien, desde el momento en que se les aporte rigor y precisión. En caso de gran urgencia, evite un cambio de más del 50% del contenido e una sola vez, pero eventualmente incluso un 100% será mejor soportado que otros factores de desequilibrio. Vele sin embargo por que el ciclo de nitrificación no se vea perturbado debido a un añadido proporcional de bacterias depuradoras, e incluso repobladoras.

Sea cual sea el volumen a cambiar, prepare siempre su agua de mar 24 horas antes en un recipiente de plástico neutro, reservado a este uso exclusivo (por ejemplo, bidón alimentario, bidón de camping, etc...) o una cuba de cristal; el agua corriente caliente o tibie es inadecuada, únicamente el agua fría se recomienda. Utilice sal marina de muy buena calidad, disponible únicamente en el comercio especializado.

Para estar seguros de obtener un agua totalmente adecuada, primera necesidad de los hipocampos, es decir, exenta de cloro, plomo y de otras sustancias nocivas que puedan encontrarse en el agua corriente, la solución consiste en añadir u acondicionador de agua vendido en el comercio acuariófilo o, hacerse eventualmente con agua osmósica, si su agua corriente no cumple con los criterios necesarios para la acuariofilia (dureza, PH 8,2-8,4, magnesio, calcio, etc.) leve siempre agua previamente preparada a la temperatura y a la densidad de la pecera. La frecuencia y normas de limpieza son indicados a aquellos aconsejados para las otras peceras coralinas (pré filtros 1 vez por semana, filtros 1/3 de la massa filtrada 1 vez al mes, carbón cambio 1 vez por semana; debe ser observado que un carbón saturado expulsa las substancias tóxicas en el acuario). Hay que prevenir también limpiar 1/4 de la arena 1 vez al mes o tratar de introducir caracoles como el strombus que come los sedimentos.

En caso de aparición o de proliferación de algas perjudiciales (verdes = no peligrosas pero incómodas y poco estéticas, rojas, marrones y azules = peligrosas), ello se debe al desequilibrio de su acuario. Hay que eliminar rápidamente estas algas puesto que en caso de que proliferen en demasía, desprenden sustancias en el agua y reducen el estado de salud de los acuarios. Esta misma prudencia ha de observarse con relación a las plantas y algas superiores, que no deben colonizar un acuario.

Existen varios factores responsables. Estos son los principales :

  • Luz en demasía o no suficiente. (Adaptar el tiempo o la potencia de la iluminación);
  • Oxigenación insuficiente (compruebe el oxígeno presente en su acuario);
  • Contaminación del agua, PH, KH u otros factores en desequilibrio (Compruebe todos los parámetros del agua y cámbiela con frecuencia - retirar manualmente las algas perjudiciales - cepillar la decoración);
  • Agitación o circulación del agua inadecuadas en razón de bombas y filtros de dimensión insuficiente o no adaptadas (revisar la instalación);
  • Instalación general mal diseñada (revisar toda la instalación);
  • Inadecuación del agua del grifo o presencia de silicium (en este caso, utilizar agua osmósica).
  • Demasiados residuos o superpoblación (falta de mantenimiento).
Sea cual sea el medio utilizado, vigile permanentemente las propiedades de su agua. Un acuario sano hoy en día, puede ser poblado con animales enfermos más tarde. E el caso de los hipocampos, sin ninguna duda se trata de una exigencia vital. Más vale prevenir que tener que deplorar animales muertes, cuidar y curar, ya que se trata sin duda de uno de los dolores de cabeza a los que el acuariófilo debe enfrentarse.

Aclimatación

Bien aclimatado
© foto 69 Caballito de mar
En buena salud
© foto 72 Caballitos de mar
En buena salud
© foto 70 Caballito de mar

Se tarda mucho tiempo en lograr una buena aclimatación.

Si puede, constituya la población del acuario de una sola vez. Cada vez que se introducen nuevos protagonistas, la situación puede ser preocupante, en especial para los caballitos de mar ya existentes.

Reserve un acuario exclusivamente para los caballitos de mar, con una disposición adecuada. No mezclar una pecera de arrecife con uno de caballitos de mar. El revuelo de un arrecife afecta a menudo a las necesidades de los caballitos de mar.

Si hay piedras vivas, ponedlas en cuarentena en otro acuario para averiguar los intrusos nefastos y eliminarlos. En caso de que haya organismos predadores de los caballitos de mar ello implica problemas, con la posibilidad de que mueran rápidamente en el caso de que se produzcan agresiones.

  • Al principio, dejar que floten las bolsas durante un cierto tiempo antes de introducir los caballitos de mar; si hace falta, mezclar agua del acuario con agua de partida en las bolsas unos 20 minutos. Tirar el agua de partida cuando se introduzca definitivamente y, sobre todo, no introducir esta agua en el acuario.
  • Cuarentena de 2 o 3 semanas.
  • Si se puede, introduzca los caballitos de noche en el acuario, (o apague las luces). Conviene que los caballitos de mar puedan explorar su nuevo medio en paz.
  • No alimentar el mismo día.
  • No moleste a los caballitos de mar durante las primeras semanas, vigile lo que sucede con discreción para detectar así los posibles problemas.
  • Alterne los alimentos vivos con los congelados. Enriquezca el agua del recipiente con vitaminas y oligoelementos. Compruebe que absorben los alimentos que echa.
  • Cuando realice la limpezia del acuario, haga todo con suavidad y molestando lo menos posible a los caballitos de mar. Sobre todo, no trate de tocarlos y al principio no pegue la nariz al cristal.
Conviene recordar que una buena aclimatación es uno de los factores de éxito. Hay que tomarse tiempo y, sobre todo, dar tiempo a los caballitos de mar, para lo que hay que tratarlos con la mayor suavidad y paciencia.

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* Traducción española con ayuda de mi amigo Pierre

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